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Cuánto gasta el Estado uruguayo en políticas de género y diversidad
El feed de compras públicas no tiene una etiqueta de «política de género»: hay que reconstruirla desde el texto que escribió cada funcionario. Al hacerlo aparecen tres cosas que el debate público casi nunca menciona: el gasto medible es chico, está concentrado en una sola red de atención a víctimas de violencia, y ocho de cada diez contratos del rubro no tienen monto cargado.
El punto de partida
Por qué esto no se puede consultar directamente
El portal de Compras Estatales publica qué se compró, a quién y por cuánto, pero no publica para qué política. No existe un campo «área de política», ni un organismo comprador llamado Inmujeres —el Instituto Nacional de las Mujeres compra a través de la unidad ejecutora del MIDES—, ni un rubro del catálogo que agrupe el tema. Lo único que queda es el texto libre que un funcionario escribió al cargar el llamado.
Entonces se reconstruye desde ahí, con una lista de términos publicada y auditable. Y reconstruir desde texto tiene trampas concretas que hay que matar antes de sumar un solo peso: en la jerga de compras uruguaya «género» también significa TELA, «trans» aparece dentro de «transporte» y «transferencia», el «Plan de Equidad» era una transferencia monetaria del MIDES sin relación con el tema, y «diversidad» sola trae a la Dirección Nacional de Biodiversidad.
Ahora mismo
Lo que está licitándose esta semana
No hay llamados abiertos del tema en este momento.
El método
Cómo se construyó, y qué se tiró a la basura
Dos etapas. Primero reglas: una lista de términos con guardas por contexto —la que evita que «esterilla de género» o «metros de género para cortinas» entren como política pública—. Después, un modelo lee el contrato completo y decide si realmente pertenece al tema y en qué categoría cae. Solo lo que sobrevive a las dos etapas suma.
Los descartes se guardan y se publican, porque un tema reconstruido desde texto solo es auditable si se puede ver qué quedó afuera. Entre los falsos positivos que el clasificador sacó hay joyas: una compra de lombrices «(GENERO EISENIA FOETIDA)», un aire acondicionado para un sector llamado «Género» dentro de una dirección de RRHH, y bolsas de tela.
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Cómo leer esta investigación
Todas las cifras salen de los datos abiertos de Compras Estatales (OCDS) y se recalculan cada lunes. El total es un piso: la mayoría de los contratos del tema no traen monto cargado en el feed.
La página no dice si este gasto está bien o mal, ni si las políticas funcionan. Los datos de compras no contienen resultados de política; contienen compras.
El partido gobernante se muestra como contexto electoral del año de cada contrato. No implica que un partido haya decidido, causado ni ejecutado esa compra.
La clasificación temática usa un modelo de lenguaje en su segunda etapa. Puede equivocarse; por eso cada contrato conserva el motivo de su clasificación y la lista de descartes es pública.